El exarquero de River en los 90 y principios de los 2000, Ángel David Comizzo, habló en Rock y River de su pasado como futbolista y su actualidad como técnico. Dijo que a Boca jamás lo dirigiría porque en ese aspecto el profesionalismo «no cuenta», dijo que se siente capacitado para que lo llame River u otro equipo pero al mismo tiempo pidió que Gallardo se quede a vivir. Además, narró su experiencia en el Mundial del 90, elogió al Flaco Menotti, diferenció a Mostaza de Passarella, recordó los mejores partidos en el Millonario y aconsejó a River para jugar en la altura de Juliacá contra Binacional.

El Enzo habló del mercado de pases, de la situación del club y repasó su glorioso paso como jugador de River«No Es La Idea Vender A Algún Jugador»

¿Volvieron a los trabajos allí en Lima?

– Así es, siempre con los protocolos que ha dado la Federación Peruana de Fútbol. Todavía estamos entrenando por grupos reducidos y esta semana ya vamos a tener a todo el equipo completo.
Se hacen pruebas serológicas una vez por semana, usamos barbijos permanentemente, los jugadores están separados… ha cambiado mucho por esta maldita pandemia las maneras de entrenar.

¿Sentís que en Perú hay un cariño especial por los argentinos?

– Lo que yo vivo desde el año 2013 acá es que hay un gran respeto hacia nosotros y de nosotros para ellos. Este es un país muy lindo que te trata muy bien, tiene una capital fantástica como es Lima y el día a día es muy bueno. Hay que destacarlo porque es así y se vive de esta manera.

¿Ibas a ser el arquero de Boca en el 98?

– No. Me querían pero imaginate… (risas) de ahí a que yo quiera… Además desde mi club, el León, no me dejaban mover porque no tenía intenciones de que yo me vaya de allí. Me iba bien y me querían mucho. La llegada a Boca era imposible porque me iban a matar en las calles de Buenos Aires.

Ángel David Comizzo habló de su gran pasado por River como arquero y de su presente como técnico

¿Cómo se renueva tu famosa frase después de lo del 9 de diciembre?

– (Risas) … No bueno, aquella frase salió de un almuerzo distendido. Creo que estábamos en Mendoza. Había un alto respeto con todos pero chicaneábamos mucho, con Ramón especialmente. Salió algo espontáneo con esa frase pero no pasó a mayores. También salió espontáneo lo de la radio en cancha de Boca. Pero siempre con respeto por todos.

¿Que pasaba en los años noventa que no se le podía ganar tanto a Boca?

– La peor época de aquellos años fue cuando yo me fui a México. Te puedo contar lo que yo veía. Sin echarle la culpa a los arbitrajes que no tenía nada que ver. Había partidos en que River era muy superior a Boca y terminaba empatando o perdiendo. A Córdoba una vez lo calificaron con diez, así que imaginate todas las que tapó para tener ese puntaje. En el fútbol a veces te agarra la mala y era lo que sucedió en los 90. Por suerte ahora estamos en la buena y creo que tenemos que disfrutar en esta época y todo lo que se ganó, más que lamentarse por aquel pasado.

¿Cuál fue el DT que más te marcó o de quién tomaste más cosas para aplicarlas ahora en tu trabajo?

– Uno madura y crece tomando distintas cosas de varios entrenadores. Pero sin lugar a duda quien más me ha marcado es el Flaco Menotti. Él ha sido mi guía en mi etapa como jugador y en la de ahora como entrenador. Por supuesto tengo cosas diferentes pero de él aprendí muchísimo y para mí ha sido el número 1.

Dijiste que no sos rencoroso y te gustaría charlar con Passarella ¿Lo has podido hacer?

– No lo he hecho. Pero la verdad ha pasado mucha agua debajo del puente y esas cosas las dejo en el pasado, no tiene sentido hablar de aquella época.

¿Cómo hace un entrenador para dejar de lado la pasión que se te veía en la cancha?

– Es muy difícil perder esa pasión, casi imposible. Vive dentro de uno y no se termina nunca. Yo trato de transmitirla a los jugadores y por eso nuestros equipos se identifican. Juegan con cierta agresividad a la hora de recuperar el balón, se juega distinto… eso no muere. Lo que sí tenemos es que modelar la compostura porque ahora estamos del otro lado. Pero si perdés esa pasión perdés tu esencia.

¿Te quedaste con ganas de atajar en Italia 90 o desde que te llamaron de urgencia sabías cual era tu función allí?

– Es una espina clavada porque fue un gran año con River, salimos campeones, era torneo largo antes de los cortos que comenzaba y me habían hecho pocos goles. Yo pensaba que podía tener antes una citación a la Selección pero se dio como se dio y Dios es sabio y solo él sabe porque se dan las cosas así. Yo salía todas las semanas con el buzo de River y no me puedo quejar. No me recrimino eso ni le recrimino nada a nadie de porqué no me llevaron. Se dio así y soy un agradecido al fútbol porque fui feliz jugando.

¿Con qué te quedaste de tu viaje al Mundial?

– Recuerdo haber formado de un grupo de no más de 22 jugadores que representaron al país de la mejor manera. Los vi de la manera que entrenaban y el coraje que tenían para competir. No fui parte del proceso entero pero sí del final yme siento orgulloso de haber estado ahí. Me acogieron de buena manera. Nos quedó la espina de no conseguir el título con un penal inventado que fue insólito. El vestuario era de mucha tristeza y amargura. Después aparecen los cuestionamientos cuando vez los videos, pero antes no porque estás con la cabeza en otro lado.

¿El partido de la fase regular con Boca del 89 fue el que te marcó?

– Sí, ese partido hizo el clic. Me lo acuerdo bien que le cobraron un offside increíble a Higuaín después de un gol fantástico de Passarella. Yo en ese momento alternaba buenas con regulares y otras no tan buenas. Pero en ese partido en el que pude atajar tres penales la gente empezó a aceptarme, se produjo un quiebre y a partir de ese día todo fue distinto para mí.

Ángel David Comizzo habló de su gran pasado por River como arquero y de su presente como técnico

Fuiste uno de los primeros de la época que jugaba con los pies. ¿Cómo lo entrenabas y que te decían?

– Uno nace con esas condiciones y a medida que uno va creciendo… bueno, Gatti lo hacía antes que yo, Amadeo Carrizo lo mismo. Yo nací con eso de adivinar un segundo antes el juego y estar un segundo antes de que se produzca el ataque rival para apoyar a tu defensor en sus espaldas. Los entrenadores nunca me cuestionaron sino que por el contrario, me motivaban. Luego se aplicó la regla de que el arquero no la podía levantar más con el pase atrás y a mi me favoreció porque ya lo venía haciendo hace muchos años.

En 2008 fuiste nombrado para el posible sucesor. ¿Estuviste cerca de verdad y creés que hubieses podido evitar el descenso de River?

– Sí hubo reuniones y estuve muy cerca de trabajar en el club. Simplemente no se dio y a veces uno no trabaja siempre donde quiere. Por supuesto que me hubiese gustado agarrar en ese momento pero no pasó.

¿Te ves en el banco de River con la dirigencia actual?

– Uno siempre tiene ilusiones y sueños. Pienso que puedo y estoy capacitado en cuanto a la trayectoria que tengo y vengo haciendo. Salí campeón en un país en el cual no es nada fácil por la geografía del fútbol peruano, se necesita una planificación especial. Yo creo que estoy capacitado para River o cualquier club. Con la dirigencia jamás hablé ni tengo trato. Desde que me retiré no tengo contacto, no volví al Monumental. Yo creo que lo único que podemos hacer como hinchas de River es pedirle a Gallardo que se quede para siempre porque la realidad es que ha hecho un River multicampeón y ha logrado cosas importantísimos. En vez de buscarle sucesores tenemos que pedirle que esté muchos años más.

¿Qué te acordás del partido de la vaselina, el cuál dijiste que fue un orgasmo?

– Son partidos que dejan sensaciones inolvidables. Fue un partido espectacular que casi no disfrutamos con nuestra gente porque volábamos a México. Ese día los jugadores tocaron las partituras adecuadas para hacer un partido increíble.

¿Te animás a armar un ranking de 5 arqueros de River?

– Yo a Amadeo no lo vi atajar pero todos dicen que fue el número uno. Después al que yo vi es al Pato Fillol que fue un arquerazo. Pumpido no fue espectacular pero era sobrio, respondía siempre y ha ganado todo los títulos con River y encima fue campeón del mundo. No se puede pasar por alto todo lo que consiguió. Los otros dos no sabría decirte… Barovero tiene su lugar que se lo ha ganado a pulso y es alguien a quien yo quiero mucho. Lo conocí en Rafaela cuando tenía 17 años y ya se veía la capacidad que tenía. No tenía dudas de que iba a conseguir todo lo que consiguió y me pone contento porque lo ayudamos a llegar a River. Armani es mejor que yo, si quieren póngame sexto.

Cuando te echó Giménez contra Racing te lamentaste mucho?

– Primero creo que fue totalmente injusta la expulsión si uno ve las imágenes. Supuestamente lo agredo a Estévez pero ni lo toqué. Decide expulsarme Giménez y ahí se me sale la cadena porque teníamos muy claro que ganando ese partido nos íbamos directo al título e incluso así fue. Encima contra Racing que un año antes nos había amargado el campeonato. Yo estaba atrás cerca de la tribuna viendo como Pipino se iba y se iba hacia el gol. Fue una tarde muy bonita realmente.

Ángel David Comizzo habló de su gran pasado por River como arquero y de su presente como técnico

¿Si te ofrecen entrar al fútbol argentino dirigiendo seis meses a Boca o no dirigir nunca a otro equipo del fútbol argentino?

– Vos sabés cual va a ser la respuesta… es imposible que pueda dirigir a Boca. No hay profesionalismo que valga en esos casos, olvidate.

¿Podrías elegir tu mejor atajada en River?

– La verdad que no porque jugué muchísimos partidos y tendría que entrar a buscar y no se me viene una en este momento porque han sido muchas.

¿ Seguís pensando que privatizar los clubes puede ser un buen paso?

– Yo eso lo dije en 2001 respecto a México. Y ahí está el ejemplo: es una liga altamente competitiva con estadios de primer nivel y que paga mejor que Europa, por eso los jugadores lo elijen. Todo es de primera, la logística incluída. Lo dije en 2001 y lo sigo sosteniendo hoy. Es un gran camino a tomar

¿Sería una buena salida esa después de la crisis pospandemia?

– Yo creo que sí, que puede ser una buena salida.

¿Qué le espera a River si tiene que ir a Juliacá para visitar a Binacional?

– Va a ser muy complicado. Gallardo tendrá que preparar un equipo muy bueno porque a 4000 metros de altura es muy distinto que jugar en el llano. Ellos cuando bajan sienten la desventaja deportiva. Nosotros el año pasado no hemos perdido ningún partido en la altura y por eso hay que tener una muy buena planificación. Es relativa la ventaja porque cuando estás bien físicamente y lo preparás correctamente tenés posibilidad. Claro que es difícil pero creo que River tiene jugadores de jerarquía y eso marca la diferencia. Gallardo sabrá lo que tiene que hacer, ha ganado tanto que sería una falta de respeto que yo le marque como tener que jugar ese partido. Todos hablan del viagra pero eso no sirve, con que el jugador esté bien físicamente ya sirve.

Ángel David Comizzo habló de su gran pasado por River como arquero y de su presente como técnico

¿Cuáles eran las diferencia más notorias entre Mostaza Merlo y Passarella como técnicos?

– Había muchas. Mostaza era más de contragolpear y esperar a que el rival agarre la pelota nosotros con pelota contragolpeábamos. No era un equipo vistoso la verdad. En cambio Passarella cuando vino de Italia lo hizo con ideas nuevas, adelantando al equipo 15 metros más arriba y avasallamos a todos los rivales. En esa época nacieron los pacman que eran Zapata y Astrada, se les decía así por la voracidad con la que iban a presionar. Passarella revolucionó todo en ese sentido.

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